"Sin cuenta, no cuentas". Acción en contra de la discriminación bancaria de las personas migrantes.
30 de abril de 2021 | Temas: Iniciativas Ciudadanas

SOS Racismo Bizkaia y la Plataforma Ongi Etorri Errefuxiatuak (Bienvenidos Refugiados y refugiadas") se han movilizado en Bilbao para denunciar la discriminación bancaria a migrantes.

«Las trabas y complicaciones diarias que enfrentan las personas migrantes encuentran también escenario en las entidades bancarias". "Todas las personas, independientemente del color de su DNI, tienen derecho a abrir una cuenta básica bancaria. Y todos los bancos tienen la obligación de registrarla.»

Por medio del Manifiesto se expresa que "Los bancos, están negando la apertura de cuentas bancarias a las personas migrantes que no poseen tarjeta de residencia, a pesar de que la Ley lo permite.

Conseguir una tarjeta de residencia y trabajo que regularice la situación de las personas migrantes es un largo y arduo camino, de al menos tres años, y mientras lo consiguen deben buscar una vivienda, padrón, llevar a sus hijas e hijos a la escuela, etc. Además, como cualquier persona, en esta sociedad, necesitan disponer de un número de cuenta para cada vez más gestiones, gestiones cotidianas.

La ley permite y obliga a todos los bancos a abrir cuentas incluso a las personas en situación económica de gran vulnerabilidad. En ese grupo se encuentran muchas personas migrantes. La ley permite hacerlo con los documentos de la vida cotidiana, con su pasaporte, padrón y si es necesario exige un documento de los servicios sociales que certifique la situación de vulnerabilidad. La cuenta de pago básica es una herramienta que ya existe desde hace algún tiempo. La Ley 19/2017 del 24 de noviembre, que es una norma estatal que se adecúa a la directiva europea de 2014, establece que todas las entidades bancarias están obligadas a ofrecer “cuentas de pago básicas”.

PUEDES LEER MANIFIESTO COMPLETO en la web de Sos Racismo

También puedes leer el REPORTAJE PERIODÍSTICO .

Funcionando con SPIP | Diseño y desarrollo URCM