El País, 28-10-2013. Acosado desde la derecha por el antieuropeo UKIP, agotadas las fórmulas para reducir aún más la llegada de inmigrantes de países terceros y atado de pies y manos por la legislación europea que le dificulta restringir el acceso de trabajadores comunitarios, el Gobierno británico ha optado por la vía fácil: acosar como nunca antes a los sin papeles a través de una nueva Ley de Inmigración.
Leer más



Suscríbase a nuestro boletín para recibir en su correo electrónico las novedades de la web